Olores, Sabores, Recuerdos, Evocaciones de instantes pasajeros, momentos de una infancia feliz, Esos pequeños instantes que nos remontan a aquellos días en que Mamá, Abuelita, Papá, o algún familiar, nos llenaban con tan gran festin, un manjar al paladar. Recordar esos momento en que enfermos, recibimos un gran plato de ese reconfortante guiso, cuando nuestros logros y triunfos eran reconocidos en casa como olvidar el gran platillo familiar, un Mole, un Pozole, o el que fuese nuestro plato favorito.
Ir a esos lugares donde nuestra alma y cuerpo se sienten como en casa, es un privilegio que pocos pueden contar, todos tenemos en nuestra memoria lugares que nos evocan algo, Mercados, Parques, Restaurantes, Colonias, Fondas, Puestos Callejeros, Pueblos, Ciudades, Países, Calles, es ahí donde inicia esta experiencia gastronómica, en ese imaginario, en que las personas dedicadas a deleitar con sus creaciones nuestros paladares ,confluyen.
Mostrar historias que nos llevan a imaginar como es que se logra llegar a ser amante de la comida, es fácil, pero lograr mostrar historias de personas que lo hagan por amor, eso es lo dificiil ya que en la actualidad el arte de cocinar se a vuelto mas una moda que una pasión.

